Buenos días 🙂 Lunes y, definitivamente, estoy mayor. Este fin de semana he estado de festival y, aunque ha sido increíble, hoy estoy derrotada. Menos mal que he sacado un poco de fuerzas para comentar con vosotros mis impresiones sobre un libro que tenéis que leer sí o sí. Turno de La mujer de blanco de Wilkie Collins. 
Una noche, en un cruce de caminos en las afueras de Londres, un joven y modesto profesor de dibujo tiene un encuentro con «una mujer sola, vestida de blanco», de «rostro exangüe», que le pide ayuda para encontrar un cabriolé. Apenas dos minutos después, un carruaje con dos hombres se detiene para preguntar por una «mujer de blanco» que acaba de escaparse de un manicomio. Este es el inicio de una trama endiablada en la que el pobre profesor tendrá que lidiar con una conspiración inimaginable, «en una lucha sin esperanza contra nobles y poderosos» cuyas víctimas son dos mujeres aterrorizadas, empequeñecidas, privadas de legitimidad.
Hay libros que esperan su momento. A veces permanecen durante años en la lista de pendientes hasta que, casi sin darte cuenta, decides abrirlos… y entonces entiendes por qué siguen vivos en la memoria colectiva. Eso me ha pasado con La mujer de blanco de Wilkie Collins, una lectura que llevaba mucho tiempo queriendo hacer y que me ha mantenido absolutamente enganchada de principio a fin.
Considerada una de las primeras novelas de misterio modernas, La mujer de blanco combina intriga, giros sorprendentes y un elenco de personajes que parecen moverse siempre entre la luz y la sombra. Collins juega con la narración coral, dejando que distintas voces cuenten la historia y aporten sus matices, lo que convierte la lectura en un puzzle donde cada pieza encaja poco a poco.
El suspense está magistralmente construido: cada capítulo deja una sensación de querer seguir leyendo, de necesitar desentrañar qué se esconde detrás de los secretos familiares, las apariencias y esa figura inquietante que aparece vestida de blanco. Todo está tan bien tejido que resulta casi imposible soltar el libro.
Más allá del misterio, lo que más me ha sorprendido es la vigencia de muchos de sus temas: el poder, el control sobre las mujeres, la lucha por la verdad y la justicia en un mundo que no siempre las respalda. Collins logra que lo gótico y lo romántico se entrelacen con una crítica social que, incluso más de siglo y medio después, sigue resonando.
Hijo del paisajista William Collins, el escritor Wilkie Collins nació en Londres en 1824. Fue aprendiz en una compañía de comercio de té, estudió Derecho, hizo sus pinitos como pintor y actor y, antes de conocer a Charles Dickens en 1851, había publicado ya una biografía de su padre, Memoirs of the Life of William Collins (1848), una novela histórica, Antonina (1850), y un libro de viajes, Rambles Beyond Railways (1851). Pero el encuentro con Dickens fue decisivo para la trayectoria literaria de ambos: La mujer de blanco (1860), Armadale (1862) o La Piedra Lunar (1868), que sentó las bases del moderno relato detectivesco, fueron tan aplaudidas como imitadas. Collins murió en Londres en 1889, sin haberse casado nunca pero cabeza de dos familias distintas y rigurosamente secretas.
En definitiva, La mujer de blanco ha sido una lectura fascinante. No solo he disfrutado de la trama y de su atmósfera inquietante, sino que también he sentido el placer de descubrir por fin un clásico que merecía cada página. De esos libros que, una vez terminados, te dejan pensando en cómo algo escrito en el siglo XIX puede seguir atrapando con tanta fuerza hoy.
Leedlo.
Editor: Alba Editorial
Fecha de publicación: 2024
Colección: Narrativa Extranjera
Nº de páginas: 640 págs.
ISBN: 9788411780315
Precio: 39,50€








Comment
Lo leí hace años y me encantó. Y ahora me dejas con ganas de releerla y volver a disfrutar con su lectura.
Besotes!!!