Buenos días 🙂 ¿Qué tal lleváis la semana? Espero que bien, por aquí viviendo la Semana Santa como puedo ya que entre el trabajo, las tareas pendientes y lo cansada que llego al final del día, estoy deseando que sea mañana para, al menos, no tener que madrugar. Hoy os quiero hablar de una novela corta que ha sido mi primer acercamiento a un autor que tenía muchas ganas de leer. Turno de El extranjero de Albert Camus.
El extranjero, novela con cuya publicación saltó a la fama en 1942, tiene como referencia omnipresente a Meursault, su protagonista, a quien una serie de circunstancias conduce a cometer un crimen aparentemente inmotivado. El desenlace de su proceso judicial no tendrá más sentido que su vida, corroída por la cotidianidad y gobernada por fuerzas anónimas que, al despojar a los hombres de la condición de sujetos autónomos, los eximen también de responsabilidad y de culpa.
El inicio de El extranjero es tan frío y desconcertante como su protagonista: Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer, no lo sé. Con esta frase, Albert Camus nos introduce en la mente de Meursault, un hombre ajeno a las emociones, a las normas sociales y, en definitiva, al mundo. Todo lo que le ocurre –la muerte de su madre, su relación con Marie, el crimen que comete casi sin motivo– parece resbalarle sin afectarle, como si su existencia fuera un trámite sin mayor sentido.
La novela, dividida en dos partes, sigue un esquema que refleja perfectamente la transformación (o quizá la revelación) de su protagonista. En la primera mitad, Meursault asiste al entierro de su madre sin mostrar emoción alguna, mantiene una relación con Marie sin demasiada implicación y se deja arrastrar por los acontecimientos sin cuestionarlos. En la segunda parte, tras cometer un crimen absurdo e injustificable, se enfrenta a un juicio donde su culpabilidad parece basarse más en su indiferencia ante la vida que en el asesinato en sí. No llora en el entierro de su madre, no se arrepiente de lo que ha hecho, no se aferra a la esperanza. Y eso es imperdonable para la sociedad.
Camus escribe con una prosa concisa, casi impasible, en la que no hay adornos ni sentimentalismo. Todo se cuenta con la misma frialdad con la que Meursault observa el mundo, lo que hace que la lectura resulte perturbadora y, al mismo tiempo, fascinante. La aparente simplicidad de la historia encierra una profundidad filosófica enorme, en la que el existencialismo y el absurdo de la vida son los verdaderos protagonistas.
Albert Camus (1913-1960) fue un novelista, dramaturgo y ensayista francés, considerado uno de los escritores más importantes posteriores a 1945. Está considerado el representante del existencialismo «ateo». Nació en Mondovi (actualmente Drean, Argelia), el 7 de noviembre de 1913. Estudió filosofía y letras y fue rechazado como profesor a causa de su avanzada tuberculosis, por lo que se dedicó al periodismo como corresponsal del Alter Republicain. Durante la Segunda Guerra Mundial fue miembro activo de la Resistencia francesa dentro del grupo Combat. En 1947 se le concede el Premio de la Crítica. En 1957 recibió el Premio Nobel de Literatura y tres años después muere en un accidente automovilístico en Villeblerin (Francia) el 4 de enero de 1960.
En resumen, El extranjero de Albert Camus me ha parecido una novela incómoda, inquietante y, sobre todo, magistral. Meursault es un personaje que descoloca porque nos obliga a enfrentarnos a lo que significa realmente vivir y a cuestionarnos si la vida tiene algún sentido más allá del que decidimos darle. Es el primer libro que leo de Camus, pero sé que no será el último.
¿Lo habéis leído vosotros?
Editor: Alianza Editorial
Fecha de publicación: 2012
Colección: Narrativa Extranjera
Nº de páginas: 128 págs.
ISBN: 9788420669786
Precio: 9,90€








Comment
La leí hace unos años. Es perturbadora, como bien la defines, pero no puedes dejar de leer. Es de esas obras que me gustaría releer. Muy buena reseña.
Besotes!!!