Buenos días 🙂 El sueño que tengo no es ni medio normal. Lunes de nuevo, semana intensa y dura por delante, pero pensando ya en el fin de semana que se torna interesante. De momento hoy os voy a hablar de una novela muy corta que os recomiendo sin duda. Turno de El baile de Iréne Nemirovsky. 
Instalados en un lujoso piso de París, los Kampf poseen todo lo que el dinero puede comprar, excepto lo más difícil: el reconocimiento de la alta sociedad francesa. Así pues, con el propósito de obtener el codiciado premio, preparan un gran baile para doscientos invitados, un magno acontecimiento social que para el señor y la señora Kampf supondrá, respectivamente, una excelente inversión y la soñada apoteosis mundana. Pero en casa de los Kampf no todos comparten el mismo entusiasmo. Herida en su orgullo por la prohibición materna de asistir al ágape, Antoinette, de catorce años, observa con amargura los agitados preparativos del baile y siente que ha llegado la ocasión de enfrentarse a su madre, afirmarse a sí misma y realizar su propia entrada en la edad adulta. Con un breve gesto, tan impulsivo como espontáneo, provoca una situación absurda que culminará en un final dramático y revelador.
Tenía muchas ganas de leer algo más de Irène Némirovsky y creo que no podría haber seguido con una historia mejor. El baile es una novela corta, pero tan afilada y certera que deja huella. Se lee en apenas una tarde, pero da para pensar mucho más tiempo.
La historia gira en torno a una familia que ha ascendido recientemente en la escala social y que decide organizar un gran baile para consolidar su nuevo estatus. Pero lo verdaderamente importante no es el evento en sí, sino lo que ocurre antes y después: la relación entre una madre que no quiere envejecer y una hija adolescente que empieza a despertar al mundo. La tensión entre ambas es el eje central del libro, y Némirovsky lo maneja con una precisión casi cruel.
Me ha gustado especialmente cómo la autora va construyendo el desenlace. Sabes desde el principio que algo va a estallar, pero no sabes cuándo ni cómo. Y cuando ocurre, es de una sencillez tan brutal que desarma. No hay dramatismos ni grandes discursos: hay silencio, resentimiento y gestos que lo dicen todo.
Irène Némirovsky nació en Kiev en 1903 en una familia acomodada que se exilió en París tras la revolución rusa. Estudió Letras en la Sorbona y debutó muy joven en la escritura, alcanzando el éxito con David Golder en 1929. Fue una autora admirada en la Francia de entreguerras, pero la ocupación nazi marcó su destino: fue deportada y asesinada en Auschwitz en 1942. Décadas más tarde, Suite francesa la devolvería al primer plano literario como una de las grandes narradoras del siglo XX.
Una historia dura, pero brillantemente narrada, con personajes que no se olvidan fácilmente. No es una novela amable, ni busca caer bien. Pero tiene algo que remueve por dentro, y eso es justo lo que busco en este tipo de lecturas.
Leed a Iréne Nemirovsky.
Editor: Salamandra
Fecha de publicación: 2006
Colección: Narrativa Extranjera
Nº de páginas: 96 págs.
ISBN: 9788498380231
Precio: 12 €








Leave A Reply