Buenos días 🙂 Hoy os traigo una de esas lecturas que imponen un poco antes de empezar. Porque enfrentarse a La Ilíada no es exactamente como abrir cualquier otro libro. Estamos hablando de uno de esos textos que llevan siglos formando parte de la historia de la literatura y que, aun así, siguen llegando hasta nosotros con una fuerza sorprendente. Turno de La Ilíada de Homero.
La «Ilíada» es una obra fundamental en la historia de la cultura occidental no sólo por su antigüedad, sino sobre todo por su continuada pervivencia en todas sus manifestaciones hasta la actualidad. El origen de la fascinación que ha ejercido esta obra de Homero sobre los lectores de todas las épocas proviene, por un lado, de su inigualable aliento épico y de sus personajes: en el colérico Aquiles, en su antagonista Héctor, en Ayante, Agamenón o Andrómaca, muchos de ellos retomados por los trágicos griegos, vibra una cuerda que los identifica con todos los hombres. Pero es sin duda su final, que redime en su humanidad el torrente de furia sanguinaria y el hervidero de emociones, tanto de hombres como de dioses, que fluyen a lo largo de ella, lo que la convierte en una cima excepcional.
Reconozco que iba con cierto respeto. Pensaba que me iba a encontrar una lectura complicada, llena de nombres, dioses y batallas interminables. Y sí, hay de todo eso. Pero también me he encontrado con algo que no esperaba: una historia profundamente humana.
Porque, aunque solemos pensar en La Ilíada como el gran poema de la guerra de Troya, para mí lo más interesante está en todo lo que ocurre alrededor de la guerra. En la rabia de Aquiles, en el orgullo de los héroes, en el miedo de quienes saben que pueden morir y, sobre todo, en las relaciones entre unos personajes que, bajo sus armaduras, siguen siendo tremendamente humanos.
Aquiles es, evidentemente, una de las grandes figuras de la obra. Su cólera lo mueve todo, pero lo que más me ha interesado ha sido descubrir al hombre que hay detrás del guerrero. Porque aquí no encontramos héroes perfectos, sino personajes llenos de orgullo, contradicciones, deseos y debilidades.
Y luego está Héctor. Quizá uno de los personajes que más me ha conmovido, y mi favorito, sin duda. Porque frente a la gloria y la fama aparece también el hombre que tiene una familia, que sabe lo que está en juego y que, aun así, tiene que enfrentarse a su destino.
También me ha sorprendido mucho la cantidad de espacio que Homero dedica al dolor. A las despedidas, a los cuerpos de los muertos, a quienes esperan y a quienes saben que quizá no volverán. En medio de tantas batallas, hay momentos de una enorme sensibilidad.
Y creo que ahí está una de las razones por las que La Ilíada ha sobrevivido durante tantos siglos: porque habla de cosas que seguimos entendiendo perfectamente. La ambición, la ira, el orgullo, la pérdida, la amistad, el honor, el miedo a morir y el deseo de ser recordados.
No ha sido una lectura que siempre me haya resultado fácil. Hay pasajes más densos y muchos nombres que obligan a estar pendiente, pero también he tenido momentos en los que me he quedado completamente atrapada por lo que estaba leyendo.
Terminar La Ilíada me ha dejado, sobre todo, pensando en cómo seguimos leyendo hoy historias que fueron contadas hace miles de años y seguimos reconociéndonos en ellas. Quizá esa sea una de las grandes maravillas de los clásicos: que cambian las épocas, los lugares y las formas de contar, pero seguimos siendo capaces de reconocernos en sus personajes.
Según la tradición, el poeta griego Homero (ss. IX-VIII a. de C., aproximadamente) fue el autor de la Ilíada y de la Odisea, por lo que es considerado uno de los escritores más influyentes de todos los tiempos. Algunos críticos modernos, sin embargo, mantienen que Homero no fue el auténtico creador de estas obras, sino que se limitó a compilar y unificar una gran cantidad de relatos orales que él mismo recitaba. Sea como fuere, ambos poemas se convirtieron en la base de la educación y cultura griega en la época clásica, así como de la literatura occidental moderna.
La Ilíada ha sido una lectura exigente, pero también una de esas que siento que tenía que hacer alguna vez. Y ahora entiendo un poco mejor por qué seguimos hablando de Homero tantos siglos después.
Una lectura sobre la guerra que, paradójicamente, me ha interesado mucho más por todo lo que cuenta sobre los seres humanos.
¿La habéis leído?
Editor: Alianza
Fecha de publicación: 2013
Nº de páginas: 768 págs.
ISBN: 9788420678344
Precio:18,50 €








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