Buenos días 🙂 Hoy os traigo una lectura que confirma algo que ya me pasó con otros libros de la autora: Leïla Slimani tiene una capacidad increíble para hablar de la intimidad, de las relaciones familiares y de todo aquello que se hereda, aunque no siempre sepamos nombrarlo. Turno de Me llevaré el fuego de Leila Slimani. 
Nacidas en los años ochenta, Mia e Inès pertenecen a la tercera generación de los Belhach. Como su abuela Mathilde, su madre Aicha o su tía Selma, buscan ser libres, cada una a su manera, en el exilio o en la soledad. Deberán hallar su propio lugar, aprender nuevos códigos, afrontar los prejuicios e incluso el racismo.
En esta novela, la última entrega de su trilogía, Slimani vuelve a explorar la historia de una familia marcada por el paso del tiempo, las tensiones entre generaciones y el peso de los silencios. A través de distintos personajes y momentos vitales, la autora construye un relato donde lo personal y lo político se entrelazan constantemente, mostrando cómo las decisiones individuales también están atravesadas por el contexto histórico y social.
Lo que más me gusta de la escritura de Slimani es esa mezcla entre cercanía y contención. Sus personajes viven emociones intensas, amor, culpa, deseo, frustración, pero la autora nunca cae en el exceso. Todo está narrado desde una aparente calma que hace que ciertos momentos golpeen todavía más.
En Me llevaré el fuego hay una reflexión constante sobre la identidad y sobre aquello que dejamos atrás o intentamos conservar. La familia aparece como un espacio complejo: lugar de afecto, sí, pero también de heridas, expectativas y contradicciones. Cada personaje parece debatirse entre el deseo de pertenecer y la necesidad de escapar.
La novela tiene además una melancolía muy particular, ligada al paso del tiempo y a la sensación de que ciertas cosas desaparecen inevitablemente. Hay escenas que transmiten muy bien esa mezcla de nostalgia y pérdida que atraviesa todo el libro.
En mi caso, ha sido una lectura que he disfrutado mucho precisamente por eso: por su capacidad para detenerse en los vínculos humanos sin simplificarlos. Slimani observa a sus personajes con lucidez, pero también con cierta compasión, incluso cuando muestran sus partes más egoístas o contradictorias.
Leila Slimani nació en Rabat en 1981, de padre marroquí y madre franco-argelina. Al terminar su formación en el liceo francés de Rabat, se marchó a París para matricularse en el Instituto de Estudios Políticos y, posteriormente, en la Escuela Superior de Comercio donde se especializó en medios de comunicación. Después de ejercer varios años como periodista, decidió dedicarse por completo a la literatura. En 2014 escribió su primera novela, Dans le jardin de l’ogre, que aborda el tema de la adicción sexual femenina. Con Canción dulce alcanzó una fama notable al ganar el Premio Goncourt 2016.
Leïla Slimani vuelve a demostrar aquí que tiene una voz elegante, precisa y muy inteligente a la hora de retratar las relaciones familiares y los conflictos identitarios.
Me llevaré el fuego es una novela íntima, reflexiva y cargada de emociones contenidas. De esas lecturas que no necesitan grandes giros para quedarse rondando después. Me ha encantado este broche final a la trilogía que empezó con El país de los otros.
¿Lo habéis leído?
Editor: Cabaret Voltaire
Fecha de publicación: 2025
Colección: Narrativa Extranjera
Nº de páginas: 536 págs.
ISBN: 9788419047588
Precio: 23,95 €








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