Buenos días 🙂 ¿Qué tal va la semana? Espero que estéis bien y que estéis disfrutando mucho de las primeras lecturas del 2026. Todavía tengo reseñas pendientes del año pasado, en concreto la de hoy fue mi última lectura del 2025. Turno de El invierno de mi desazón de John Steinbeck. 
John Steinbeck escribió El invierno de mi desazón en 1961, un año antes de recibir el Premio Nobel de Literatura, y es su última novela. El propio Steinbeck dijo de esta obra que «trata sobre una gran parte de Norteamérica tal como es hoy en día», prestando especial atención a la confrontación entre el dinero producto del trabajo y el heredado. Steinbeck estudia en esta obra qué es lo que hace que un hombre, Ethan Allen Hawley, empleado y antiguo propietario de una tienda de comestibles, cambie de valores, en apariencia de la noche a la mañana. Ese cambio tendrá lugar, precisamente, el 4 de julio, día de la fiesta nacional estadounidense. Podemos leer esta novela como una lúcida parábola sobre los valores de Estados Unidos, y de cómo el dinero puede repeler cualquier forma de honestidad.
El invierno de mi desazón es una novela incómoda, de esas que no buscan agradar al lector sino obligarlo a detenerse y pensar. Steinbeck se aleja aquí de los grandes frescos sociales para centrarse en algo más silencioso y corrosivo: la pérdida progresiva de los principios y la facilidad con la que uno puede justificar sus propias renuncias morales.
Ethan Allen Hawley es un protagonista aparentemente discreto, casi anodino, pero precisamente ahí reside la fuerza del libro. A través de su mirada, Steinbeck retrata una sociedad obsesionada con el éxito, el dinero y el reconocimiento, donde la honestidad parece un lujo prescindible. La novela avanza como una reflexión constante sobre hasta dónde estamos dispuestos a llegar para encajar, prosperar o simplemente no quedarnos atrás.
Es un libro que me ha gustado, sin duda. La prosa es afilada, irónica por momentos, y muy lúcida en su análisis del comportamiento humano. Sin embargo, no ha conseguido entusiasmarme del todo. Quizá porque se trata de una novela más cerebral que emocional, más reflexiva que visceral. Steinbeck plantea dilemas potentes, pero los desarrolla desde una distancia que impide que el golpe sea tan profundo como en otras de sus obras.
John Steinbeck (1902- 1968) nació en Salinas, California. Estudió en la Universidad de Stanford y durante su juventud trabajó como bracero y recolector de fruta. Su primer éxito fue Tortilla Flat (1935), un relato entre picaresco y romántico sobre los emigrantes mexicanos establecidos en los alrededores de Monterey (California). En 1936 realizó para The San Francisco News una serie de siete reportajes que poco después publicó como Los vagabundos de la cosecha. En 1939 apareció su obra más famosa: Las uvas de la ira (Premio Pulitzer 1940) en la que se narra la triste historia de una familia procedente del empobrecido estado de Oklahoma que emigra a California durante la depresión económica de los años treinta; esta obra, recibida como un conmovedor documento de protesta social, fue adaptada al cine por John Ford en 1940. Entre su extensa obra literaria destacan también las novelas De ratones y hombres (1936), La Perla (1947) y Al este del Edén (1962), y guiones para películas, como el que escribió para ¡Viva Zapata! de Elia Kazan. En 1962, Steinbeck recibió el Premio Nobel de Literatura.
Aun así, el poso que deja es innegable. El invierno de mi desazón incomoda porque no ofrece salidas fáciles ni redenciones claras. Nos enfrenta a esa zona gris donde las decisiones se toman poco a poco, casi sin darnos cuenta, hasta que el resultado es irreversible.
No es el Steinbeck que más me ha marcado, pero sí uno que merece ser leído. Una novela sólida, honesta y amarga, que se queda rondando la cabeza mucho después de cerrarla.
¿Lo habéis leído?
Editor: Nórdica
Fecha de publicación: 2025
Colección: Narrativa Extranjera
Nº de páginas: 424 págs.
ISBN: 9791387563585
Precio: 23,95€








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