Buenos días 🙂 Empieza una semana especial, pero también cargada de trabajo y tareas pendientes que espero que no me quiten más tiempo del necesario. Como siempre, y ya van bastantes años, hoy lunes os comparto una recomendación. En esta ocasión se tiñe de negro porque he vuelto a leer a un autor que hacía años que no leía. Turno de La gran serpiente de Pierre Lemaitre. 
Siempre hay que desconfiar de las señoras de mediana edad bien vestidas, con aspecto de jubiladas y acompañadas de un dálmata espantadizo, como Mathilde Perrin, una viuda de sesenta y tres años algo entrada en carnes bajo cuya apariencia anodina se esconde una pistolera a sueldo de gatillo fácil y nervios de acero. Experimentada y diligente en el manejo de armas de gran calibre, capaz de dar esquinazo a la policía y agotar a sus perseguidores, esta veterana heroína de la Resistencia ejecuta sin piedad los encargos de un misterioso comandante cuando no está cuidando su jardín de las afueras de París (…)
Cada vez que me acerco a Pierre Lemaitre descubro una faceta distinta de su capacidad narrativa. Conocido sobre todo por sus novelas negras y por su premiado ciclo histórico, La gran serpiente fue su primera incursión en el género en 1983 y recuperada recientemente. Se trata de una obra primeriza, sí, pero que ya deja entrever la destreza del autor para atrapar al lector desde la primera página.
La protagonista es Mathilde, una mujer que rompe cualquier esquema de “heroína” habitual. Lejos de la típica figura de femme fatale, se nos presenta como una viuda de aspecto anodino, entrada en años, pero que esconde un secreto mortal: ha sido una francotiradora letal durante la Segunda Guerra Mundial y, décadas después, continúa llevando una doble vida como asesina a sueldo. Esa aparente contradicción, entre la mujer corriente y el monstruo eficiente que se esconde bajo su fachada, es el núcleo que sostiene la novela y que Lemaitre explota con ironía, crudeza y un humor muy negro.
La trama se mueve con agilidad entre la acción y la sátira social. Lemaitre juega con la exageración, con situaciones que rayan lo absurdo, para dibujar un retrato feroz de una mujer que se resiste a envejecer, a ser olvidada, a perder el control. La violencia aparece sin filtro, directa, casi grotesca, y funciona como un espejo deformado de nuestra propia sociedad, donde lo más perturbador puede camuflarse bajo una apariencia trivial.
Uno de los puntos más interesantes de la lectura es precisamente esa incomodidad que provoca Mathilde. Resulta imposible empatizar del todo con ella, pero tampoco apartar la mirada. En cada capítulo nos sorprende con su falta de escrúpulos y, al mismo tiempo, con momentos de fragilidad que la humanizan. Lemaitre no busca que la amemos, sino que entendamos,aunque sea a medias, las contradicciones que la empujan.
Al leer La gran serpiente en clave de inicio de trayectoria, es fácil reconocer las semillas de lo que después sería el universo Lemaitre: ritmo frenético, diálogos afilados, gusto por los personajes complejos y por esa mezcla de violencia y ternura que caracteriza gran parte de su obra. No es una novela redonda, y quizá peque de excesos propios de un debut, pero tiene la fuerza suficiente para atraparte y para recordar que detrás de lo grotesco también puede esconderse una reflexión sobre la soledad, el paso del tiempo y la necesidad de ser alguien en un mundo que olvida con rapidez.
En definitiva, La gran serpiente es un thriller diferente, oscuro y ácido, que combina el entretenimiento puro con un retrato inquietante de su protagonista. Una lectura que, sin ser la obra mayor de Lemaitre, merece la pena por lo que revela del escritor que vendría después y por lo magnética que resulta Mathilde en su contradicción permanente.
A mi me ha gustado. Y tú, ¿la has leído?
Editor: Salamandra
Fecha de publicación: 2022
Colección: Narrativa Extranjera
Nº de páginas: 320 págs.
ISBN: 9788418681240
Precio: 22€








Comment
Pues no la he leído y la tengo pendiente en el lector, así que ahora me dejas con ganas.
Besotes!!!