Buenos días 🙂 Hoy os traigo una lectura breve, directa y de esas que, sin necesidad de grandes artificios, consiguen remover muchísimo. Turno de Kim Ji-young, nacida en 1982 de Cho Nam-joo.
Esta novela ha pasado de ser la breve historia de una joven coreana a convertirse en un terremoto que ha sacudido a las mujeres de medio mundo. Kim Ji-young (que lleva el nombre más común entre las mujeres coreanas nacidas en 1982) es aparentemente una mujer como cualquier otra, con una juventud sin pena ni gloria, siempre a la sombra. Todo se retuerce cuando, de repente, Kim empieza a hablar con las voces de su madre, de una amiga desaparecida, de otras muchas mujeres. Lo que parecía una broma adquiere el tono de una respuesta, de una insurrección y, para los demás, el tono de una enfermedad.
Hay libros que, desde la aparente sencillez, consiguen retratar una realidad mucho más amplia que la historia individual que cuentan. Eso es precisamente lo que hace esta novela. A través de la vida de Kim Ji-young, una mujer aparentemente corriente, Cho Nam-joo construye el retrato de toda una generación de mujeres que han crecido bajo el peso de unas expectativas sociales, familiares y laborales profundamente marcadas por el género.
La novela comienza con un punto de partida inquietante: Kim Ji-young empieza a comportarse de forma extraña, como si otras voces hablaran a través de ella. A partir de ahí, el libro retrocede para reconstruir su vida desde la infancia, pasando por la escuela, la universidad, el trabajo, el matrimonio y la maternidad. Y es ahí donde la novela despliega toda su fuerza.
Lo que más me ha gustado es cómo convierte lo cotidiano en denuncia. No estamos ante grandes tragedias ni escenas extremas; lo que hay son pequeños gestos, comentarios, renuncias y desigualdades que muchas veces se asumen como normales. Y precisamente por eso resultan tan dolorosos. La novela pone palabras a esa suma de microviolencias que van moldeando una vida.
Cho Nam-joo escribe con un estilo sobrio, casi documental en algunos momentos, incluyendo datos y referencias que refuerzan la dimensión social del relato. Esa elección narrativa me ha parecido especialmente acertada, porque hace que la historia de Ji-young no se perciba como una excepción, sino como un reflejo colectivo.
Cho Nam-joo nació en Seúl en 1978. Se licenció en Sociología y ha trabajado durante diez años como guionista de televisión. Sus dos primeras novelas, Cuando escuchas con atención (2011) y Para Comaneci (2016), lograron la aclamación de la crítica y recibieron múltiples premios. Su primera novela traducida al español y publicada en Alfaguara, Kim Ji-young, nacida en 1982 (2019) se convirtió en un fenómeno entre el público de su país y fue finalista del National Book Award y fue llevada a la gran pantalla en 2019.
Es una lectura que se lee rápido, pero que deja mucho poso. A mí me ha gustado especialmente esa capacidad para mostrar cómo la desigualdad no siempre se presenta de forma evidente, sino que se instala en lo cotidiano, en lo asumido, en lo que durante años ni siquiera se cuestiona.
Desde que Cho Nam-joo publicó esta novela se ha convertido en un fenómeno literario y social, generando un enorme debate dentro y fuera de Corea del Sur. No es difícil entender por qué.
Kim Ji-young, nacida en 1982 es una novela necesaria, incómoda y muy lúcida. Un libro pequeño en extensión, pero enorme en todo lo que plantea.
Una lectura que, sinceramente, creo que merece muchísimo la pena.
¿Lo habéis leído?
Editor: Alfaguara
Fecha de publicación: 2019
Colección: Narrativa Extranjera
Nº de páginas: 160 págs.
ISBN: 9788420437927
Precio:17,9€








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