Buenos días 🙂 Hoy os traigo una de esas lecturas que aparecen casi de puntillas y terminan conquistándote por completo. Turno de Cervantes para cabras, Marx para ovejas de Pablo Santiago Chiquero. 
Con lucidez y humor, con una resolución casi quijotesca, esta novela plantea la posibilidad de una metamorfosis completa de la sociedad, a través del cambio de visión del mundo que conlleva el conocimiento. Más que una comedia rural, más que una historia de amor, amistad y aprendizaje, Cervantes para cabras, Marx para ovejas es una fábula sobre el amor a los libros, la fe ciega en los clásicos y el poder transformador de la lectura, una actividad subversiva capaz de transfigurar para siempre la realidad en la que vivimos.
Confieso que me acerqué a esta novela sin grandes expectativas. Apenas sabía qué iba a encontrar entre sus páginas y quizá por eso la sorpresa ha sido todavía mayor. Porque me he encontrado con un libro inteligente, entrañable y profundamente emocionante que habla de algo que quienes amamos leer conocemos muy bien: la capacidad de los libros para cambiarnos la vida.
La historia nos lleva a un entorno rural donde la literatura irrumpe en la cotidianidad de una forma inesperada. Pero más allá de la anécdota o del planteamiento inicial, lo que realmente importa aquí es todo lo que la novela tiene que decir sobre el conocimiento, la curiosidad y el poder transformador de la lectura.
Hay algo muy hermoso en la manera en que Pablo Santiago Chiquero muestra cómo los libros pueden abrir ventanas allí donde parecía que solo había muros. Cómo una historia, una idea o una reflexión pueden ayudarnos a comprender mejor el mundo, pero también a comprendernos mejor a nosotros mismos.
Lo que más me ha gustado es que la novela evita cualquier tipo de discurso grandilocuente. Su defensa de la lectura surge de manera natural, a través de los personajes y de sus experiencias. Y precisamente por eso resulta tan convincente. Porque no habla de los libros como objetos sagrados, sino como compañeros capaces de acompañarnos, consolarnos y ofrecernos nuevas perspectivas cuando más las necesitamos.
Además, la novela está impregnada de un humor muy sutil y de una enorme ternura hacia sus personajes. Es de esos libros que consiguen arrancar una sonrisa en una página y dejar una reflexión importante en la siguiente. Y todo ello sin perder nunca la cercanía ni la autenticidad.
Mientras leía no podía evitar pensar en todas esas ocasiones en las que un libro ha llegado en el momento adecuado. En cómo la lectura puede convertirse en refugio, en conversación o incluso en una forma de resistencia frente a determinadas circunstancias de la vida. Y creo que ahí reside gran parte de la belleza de esta novela.
En mi caso, ha sido una lectura que me ha emocionado mucho más de lo que esperaba. Un auténtico homenaje a los lectores y a los libros, pero también a la educación, a la cultura y a la capacidad que tenemos las personas para seguir aprendiendo y creciendo independientemente de nuestras circunstancias.
Cervantes para cabras, Marx para ovejas me ha parecido un precioso alegato a la lectura y al poder sanador de los libros. De esos que te recuerdan por qué empezaste a leer y por qué sigues haciéndolo.
Y eso, para quienes amamos los libros, siempre tiene algo de magia.
Editor: Maclein y Parker
Fecha de publicación: 2020
Colección: Narrativa Española
Nº de páginas: 320 págs.
ISBN: 9788494826139
Precio:18,5€








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