Buenos días 🙂 Miércoles de una semana intensa, pero siempre tengo un hueco para recomendar un nuevo libro. En esta ocasión no os descubro nada nuevo porque os voy a hablar de un escritor conocido y de su libro más conocido. Turno de El Aleph de Jorge Luis Borges.
El Aleph es un libro icónico de Jorge Luis Borges, el gran autor argentino admirado por García Márquez, Vargas Llosa, Banville y tantos otros escritores contemporáneos. Los cuentos que lo integran son un prodigio de puzles filosóficos, intrigas fantásticas o policíacas y personajes que se graban en la memoria, como Emma Zunz.
Hay libros que parecen contener infinitos dentro de sus páginas, y quizá ninguno lo simbolice mejor que El Aleph de Jorge Luis Borges. Publicado en 1949, este conjunto de relatos es, para muchos, la puerta de entrada al universo borgiano: un mundo donde la erudición se mezcla con la imaginación, donde lo filosófico se disfraza de cuento y donde cada historia abre una grieta hacia lo inabarcable.
El relato que da título al libro es, sin duda, el más célebre. En él, un hombre descubre un punto en el que caben todos los lugares del mundo vistos al mismo tiempo. Esa paradoja, que parece imposible de abarcar con la razón, Borges la convierte en literatura. Leerlo es experimentar la sensación de estar frente a algo desbordante, un espejo de lo inefable que roza lo místico. Sin embargo, lo fascinante es que no se trata solo de un juego intelectual: también es un relato atravesado por la pérdida, por la obsesión y por la imposibilidad de retenerlo todo.
Pero reducir El Aleph a ese único cuento sería quedarse corto. En el libro conviven relatos como La casa de Asterión, que nos ofrece una relectura del mito del Minotauro cargada de ternura y soledad; Emma Zunz, con su fuerza narrativa y su final demoledor; o La escritura del dios, que plantea el misterio de una revelación que nunca llega a completarse. En todos ellos encontramos los grandes temas de Borges: el tiempo, los espejos, los laberintos, la memoria, lo infinito y la fragilidad del conocimiento humano.
La escritura de Borges puede intimidar por su densidad, pero al mismo tiempo tiene una precisión y una belleza que hacen que cada frase merezca ser saboreada. Leerlo exige atención, sí, pero recompensa con una intensidad difícil de encontrar en otros autores. En ocasiones parece que nos habla desde una biblioteca infinita, pero en otras nos coloca frente a emociones tan humanas como la melancolía, el miedo o el deseo.
Jorge Luis Borges nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899. Entre 1914 y 1921 vivió con su familia en Europa. A su regreso fundó las revistas Prisma y Proa, y publicó Fervor de Buenos Aires (1923) e Historia universal de la infamia (1935). Autor de poesía, cuento, ensayo y trabajos en colaboración, en las décadas siguientes su obra creció, fue traducida a más de veinticinco idiomas y alcanzó reconocimiento mundial.
Cerrar El Aleph deja la sensación de haber transitado por un territorio que es mitad sueño, mitad ensayo, mitad ficción (sí, Borges se permite jugar con las mitades imposibles). Y lo que queda es una certeza: que la literatura puede ser un espejo en el que cabe el universo entero, aunque nosotros, como lectores, solo podamos asomarnos unos segundos a su reflejo.
En definitiva, es un libro que no se agota en una sola lectura. Al contrario: invita a regresar a él una y otra vez, como quien busca en cada visita una nueva luz en ese punto infinito que Borges nos legó.
¿Lo has leído?
Editor: DeBolsillo
Fecha de publicación: 2011
Colección: Narrativa Extranjera
Nº de páginas: 216 págs.
ISBN: 9788499089515
Precio: 11,95 €








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