Buenos días de miércoles 🙂 ¿Qué tal lleváis la semana? Espero que bien. Yo despido hoy del Club de Lectura de la Biblioteca “Jorge Luis Borges” hasta septiembre, y lo haremos comentando un libro del que os hablaré muy pronto. De momento, hoy es el turno de una novedad editorial que tenía muchas ganas de leer. Turno de Huríes de Kamel Daoud.

Aube es una joven argelina que lleva la tragedia marcada en el cuerpo: una enorme cicatriz en el cuello y las cuerdas vocales destruidas, secuelas de la guerra civil de los años noventa. Muda, Aube solo puede contar su historia a la hija que lleva en su vientre. Pero ¿tiene derecho a tener a esa niña? ¿Puede dar la vida una mujer a la que prácticamente le arrebataron la suya? En un país que ha votado leyes para castigar a todo aquel que evoque la guerra civil, Aube decide volver a su aldea natal, donde todo empezó, con la esperanza de que los muertos puedan procurarle las respuestas que los vivos le niegan.
Huríes es una novela poderosa, que interpela desde la primera página. Kamel Daoud construye un relato lleno de simbolismo y dolor, donde la guerra, el silencio y la maternidad se entrelazan para hablar de memoria, de trauma y de la resistencia íntima de las mujeres que han sobrevivido al horror.
Narrado con una voz poética y profundamente política, el libro avanza con un ritmo pausado, introspectivo, en el que cada frase parece pensada para quedarse. Es una historia dura, pero necesaria, que no se recrea en el sufrimiento, sino que lo convierte en una herramienta de denuncia.
Aube, aunque no puede hablar, se convierte en una narradora potentísima. Su silencio es, paradójicamente, la voz más clara del libro. A través de ella, Daoud reflexiona sobre los cuerpos como territorios de guerra, sobre el peso del olvido impuesto y sobre el derecho —o no— a contar lo vivido cuando la verdad incomoda al poder.
No es una lectura fácil, ni busca serlo, pero es de esas que te remueven por dentro. Me ha impresionado su forma de abordar la violencia sin caer en el morbo, y me ha conmovido especialmente la figura de Aube, tan rota y tan digna al mismo tiempo.
Sí es cierto que, en su segunda parte, el libro pierde algo de fuerza. La narración se vuelve más repetitiva, especialmente en las reflexiones interiores de Aube, y algunas ideas que ya habían calado en el lector vuelven a aparecer una y otra vez, lo que ralentiza el ritmo y diluye ligeramente el impacto emocional que tiene la primera mitad.
Kamel Daoud nació en 1970 en Mesra (Argelia). Es autor de las novelas La Fable du nain (2003), Ô Pharaon (2005), Meursault, contre-enquête (con la que en 2014 se dio a conocer en Francia) y Zabor ou Les psaumes (2017), así como de varios libros de cuentos y crónicas. Como periodista, ha trabajado durante buena parte de su carrera en el diario Le Quotidien d’Oran y colaborado con otros medios como Libération, Le Monde o The New York Times. Durante la «década negra» de Argelia —época que sirve de telón de fondo a esta novela— ya ejercía como reportero, cubriendo algunas de las masacres de una guerra civil que causó más de 200.000 muertos, pero de la que la ley vigente prohíbe hablar, por lo que Huríes ha suscitado una gran polémica en su país. Por su posición muy crítica con el fanatismo religioso, que considera una rémora para Argelia y enemigo de la libertad intelectual y de expresión, en 2014 fue amenazado con una fetua. En 2020 se instaló en París, «exiliado por la fuerza de las cosas», según sus propias palabras.
Una novela intensa, que deja una huella profunda y nos recuerda que hay heridas que solo se curan si se nombran. Muy recomendable para quienes buscan una historia diferente, con fondo, forma y una sensibilidad muy especial.
¿Lo habéis leído?
Editor: Cabaret Voltaire
Fecha de publicación: 2025
Colección: Narrativa Extranjera
Nº de páginas: 512 págs.
ISBN: 9788419047533
Precio: 24,95 €








Comment
Qué novela más dura tiene que ser… Tomo buena nota y tendré que elegir bien el momento para su lectura.
Besotes!!!